En la pasada clase pudimos ver un documental
en el cual se contaba la historia de Aaron Swartz, el niño de internet.
Genios hay
en todas partes, algunos tardan en desarrollar esa capacidad que los diferencia
de los demás mientras que otros, desde una muy temprana edad, muestran señales
de tener esa inteligencia superior a los demás, este es el caso de Aaron, quien,
según el video, desde muy temprana edad empezó a leer, hablar, escribir, pero,
sobre todo, programar. Para que un niño de esa edad se interesa en la
programación y terminé siendo alguien muy “pro” debe ser claro indicio de su
inteligencia. Pero una persona hábil con la programación o de inteligencia
elevada tiene dos caminos por escoger, el camino del dinero y las “ganancias” o
el camino del bien común, de hacer algo por los demás, camino que nuestro
querido Aaron decidió escoger. No juzgo a aquellos que toman el primer camino,
hay varios casos como Mark Zuckerberg, Bill Gates, entre otros, que crean un
producto, este producto es comercializado y eventualmente los convierte en
millonarios, camino que sin duda alguna Aaron pudo haber tomado, y no dudo que
haya tenido el mismo éxito que otros, pero no lo hizo el en cambio decidió dar
conocimiento, hacer lo que en teoría debería ser el bien, ¿por qué digo en
teoría? Pues basta ver el video para resolver la pregunta, él fue acusado de
intentar descargar una serie de artículos científicos y publicarlos de manera gratuita,
no atacó a nadie, no realizó ningún acto terrorista ni mucho menos publicó
información sensible de alguna entidad o gobierno, no, él lo único que hizo fue
querer devolverle el conocimiento, el cual está encerrado por corporaciones en
la búsqueda de dinero, al pueblo.
El gobierno
de los EE. UU realizó toda una cacería para poner a este hombre detrás de las
rejas por el simple hecho de querer mandar un mensaje a todos los demás “cibercriminales”
e iban a hacer de Aaron un ejemplo. Totalmente repugnante todo lo que vivió
Aaron lo que lo llevó eventualmente a su muerte, el joven se suicidó terminando
así su vida, la cual fue destruida por un gobierno protegiendo corporaciones
que injustamente le quitó lo que era del pueblo, así Aaron, y así debemos verlo
todos.